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La Antártica no siempre ha sido un páramo helado. En abril, en la Isla Seymour, cerca de la punta de la península antártica, los paleontólogos descubrieron fragmentos de una rana fosilizada que datan de hace unos 40 millones de años. Esto ofrece una nueva perspectiva sobre el clima antiguo del continente.

La forma de los huesos recién descubiertos indica que esta rana pertenecía a la familia Calyptocephalellidae, ranas que se encuentran hoy en América del Sur. Los paleontólogos pudieron hacer una conexión tan precisa porque el esqueleto de la rana fósil incluía un cráneo y hueso de cadera particularmente útil llamado ″hueso ilíaco″.

Una nueva investigación estima que las temperaturas mensuales más altas en la Antártica hace 40 millones de años habrían sido de aproximadamente 13°C (56°F), siendo bastante cálidas para estas ranas.

[Foto de Pixabay]